La pregunta llega siempre igual: «¿me haces la web en WordPress o a medida?». Y la respuesta honesta no es una de las dos, es depende de quién la va a tocar después de mí.

La respuesta corta. WordPress si vas a actualizar contenido tú a menudo y necesitas funciones que ya existen resueltas —tienda, reservas, membresías—. A medida si el sitio es sobre todo informativo, quieres que vuele y prefieres no tener nada que actualizar cada mes. La mayoría de webs de pyme que veo entran en el segundo grupo y están montadas sobre el primero.

Qué gana cada uno, sin marketing

Donde WordPress es mejor opción

Donde el desarrollo a medida gana

El coste real, que no es el del primer día

Aquí es donde la comparación suele hacerse mal. Se compara el precio de montar y se olvida el de sostener.

Un WordPress tiene un coste recurrente que casi nadie te cuenta al presupuestar: licencias anuales de la plantilla y de los plugins de pago, alojamiento con más recursos que un sitio estático, y horas de mantenimiento para actualizar y comprobar que nada se ha roto. Nada de eso es dramático, pero es real y se paga todos los años.

Un sitio a medida cuesta más de construir y prácticamente nada de sostener. Si el sitio va a vivir cinco años sin cambiar de forma, la cuenta suele salir a su favor. Si va a cambiar cada trimestre, no.

La pregunta que lo decide. ¿Cuántas veces al mes vas a querer cambiar algo tú mismo, sin llamar a nadie? Si la respuesta es «varias», WordPress. Si es «casi nunca, y cuando pase ya te aviso», a medida.

Qué uso yo, y por qué

Trabajo con los dos, y elijo según el caso, no según lo que me convenga cobrar.

WordPress cuando el cliente va a publicar de forma continua o necesita comercio electrónico. HTML, CSS y JavaScript a medida, desplegados en infraestructura estática, cuando el sitio es corporativo o informativo y lo que importa es que cargue rápido, se posicione y no dé guerra.

Esta misma web es un ejemplo del segundo caso: es estática, no carga ni una sola tipografía ni script de un tercero, y no tiene panel que mantener. Puedes comprobarlo pulsando F12 y mirando la pestaña de red.

Tres señales de que te están vendiendo lo que le conviene a quien vende

Y si ya tienes una y no sabes qué hacer

No hace falta rehacerla por sistema. Muchas webs de pyme no necesitan un cambio de tecnología, necesitan que alguien les quite tres plugins que no usan, comprima las imágenes y arregle los textos. Antes de tirar nada, merece la pena mirarlo.

¿No sabes en cuál de los dos casos estás? Cuéntame cómo funciona tu negocio y te digo qué te conviene — incluso si la respuesta es que no toques nada.

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